Estás en medio de una cena tranquila o dándole un abrazo a un familiar y, de repente, ocurre: un silbido agudo, molesto e incontrolable sale de tu oído. Ese pitido constante no solo es incómodo para ti y para quienes te rodean, sino que puede hacer que acabes guardando tus audífonos en un cajón.
En audiología, este fenómeno se conoce como retroalimentación acústica o «feedback». Si te preguntas por qué ocurre y si tus audífonos se han roto, respira con tranquilidad: es un problema muy común y, en la inmensa mayoría de los casos, tiene una solución rápida. En este artículo te explicamos por qué pita tu audífono y qué debes hacer para silenciarlo.
1. ¿Qué es exactamente el «feedback» acústico?
Para solucionar el problema, primero hay que entenderlo. El pitido se produce por un «bucle de sonido». El audífono capta el sonido a través del micrófono, lo amplifica y lo envía al canal auditivo a través del altavoz. Si el audífono no está bien sellado dentro del oído, ese sonido amplificado se escapa hacia fuera, vuelve a ser captado por el micrófono y se amplifica de nuevo. Este círculo vicioso continuo es lo que genera el pitido agudo.
2. Las 5 causas principales (y sus soluciones)
A continuación, analizamos las razones más habituales por las que tu dispositivo silba y qué puedes hacer al respecto desde casa o acudiendo a tu especialista:
A. Mala colocación del audífono (La causa número 1)
Es el motivo más frecuente, especialmente en usuarios primerizos. Si el molde de acrílico o la tulipa de silicona (domo) no están introducidos a la profundidad correcta o en el ángulo adecuado, el sonido encontrará un hueco para escapar.
- La solución: Quítate el audífono por completo, asegúrate de que no hay dobleces en el tubo y vuelve a colocarlo frente a un espejo. Tira suavemente del lóbulo de la oreja hacia abajo y hacia atrás mientras insertas el molde; esto alinea el canal auditivo y facilita un sellado hermético.
B. Acumulación de cerumen en el canal auditivo
Si tienes un tapón de cera en el oído, el sonido amplificado que emite el audífono chocará contra él como si fuera una pared de ladrillos. Al no poder avanzar hacia el tímpano, el sonido rebotará hacia el exterior y entrará de nuevo por el micrófono.
- La solución: Nunca uses bastoncillos de algodón, ya que empujarán la cera más adentro. Acude a tu médico de cabecera para que revise si tienes un tapón y proceda a su extracción.
C. Tubos acústicos agrietados o endurecidos
Si usas audífonos retroauriculares (BTE), el tubo de plástico transparente que conecta la carcasa con el molde transporta el sonido. Con el tiempo, el sudor y los aceites de la piel endurecen o agrietan este plástico, provocando fugas de sonido a mitad de camino.
- La solución: Los tubos acústicos deben cambiarse periódicamente (normalmente cada 3 a 6 meses). Es un mantenimiento económico que tu audiólogo realiza en un par de minutos.
D. Cambios anatómicos (Pérdida de peso o crecimiento)
El canal auditivo está compuesto por cartílago y piel. Si has perdido mucho peso recientemente, es muy probable que el diámetro de tu canal auditivo haya disminuido ligeramente. El molde a medida que antes encajaba a la perfección ahora queda holgado, permitiendo la fuga de sonido. (En niños, el rápido crecimiento provoca el mismo efecto).
- La solución: Necesitas visitar tu centro auditivo para que te tomen unas nuevas impresiones del oído y fabriquen un molde nuevo adaptado a tu anatomía actual.
E. Exceso de volumen y fricción externa
Poner la mano sobre la oreja, usar un sombrero ajustado o abrazar a alguien tapa la salida natural del sonido y fuerza el rebote hacia el micrófono (feedback mecánico). Por otro lado, si has subido el volumen general del audífono al máximo de forma manual, es más fácil que el dispositivo sature y pite.
- La solución: Si tienes que subir constantemente el volumen al máximo para oír bien, significa que la programación de tu audífono ya no se ajusta a tu pérdida auditiva. Necesitas una recalibración profesional.
3. La tecnología «Antipitidos» de los audífonos modernos
Si llevas audífonos con varios años de antigüedad, es probable que sufras este problema a menudo. Sin embargo, si estás pensando en renovar tus dispositivos, tenemos buenas noticias: los audífonos de última generación han erradicado este problema casi por completo.
La tecnología actual incorpora sistemas de Cancelación Activa de Feedback (Phase Cancellation). El microprocesador del audífono es capaz de predecir cuándo se va a formar el bucle de sonido y envía una onda sonora inversa en milisegundos para anular el pitido antes de que el oído humano llegue a percibirlo.
¿El pitido no desaparece? Déjanos revisarlo
Un audífono no debe pitar en condiciones normales de uso. Si has comprobado que está bien colocado, que está limpio y que no tienes tapones de cera, es el momento de ponerlo en manos de expertos.
En el Centro de Estimulación Auditiva Sevilla, revisaremos el estado físico de tus dispositivos, evaluaremos el molde y ajustaremos la ganancia acústica mediante pruebas de medición real para garantizar tu comodidad auditiva.
Vuelve a disfrutar del sonido sin molestias.